Distrito comprometido con la protección de los Cerros Orientales de Bogotá

Publicado en Noticias

Secretaría Distrital de Gobierno comprometida con la protección de los Cerros Orientales de Bogotá

Administración Distrital recuperó el polígono 218 en la localidad de Santa Fe, donde se habían instalado 98 cambuches. El caso será materia de investigación por parte de la Fiscalía, por los delitos de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales e invasión de área protegida.

 

Autoridades encontraron pipetas de gas y todo tipo de electrodomésticos; exceso de basuras y canales de agua lluvia utilizados como vertimientos de aguas negras. Aguas de Bogotá y Aseo Capital recolectaron cerca de 200 metros cúbicos de residuos.

La Administración Distrital, en cabeza de la Secretaría de Gobierno y la Alcaldía Local de Santa Fe, logró recuperar el polígono 218 de los Cerros Orientales de Bogotá, donde habían sido ubicados un total de 98 asentamientos ilegales.

El operativo, que se llevó a cabo el viernes por más de 12 horas, dejó en evidencia las graves afectaciones que sufrió esta importante joya ambiental de la ciudad. En total, son más de cinco hectáreas de vegetación dañadas, a causa de la tala indiscriminada de árboles, buena parte de ellos nativos.

“Con el apoyo de la mayoría de las entidades hemos venido realizando la recuperación de los Cerros Orientales; hemos hecho las ofertas sociales correspondientes y así mismo hemos buscado proteger el patrimonio ambiental de la ciudad”, señaló el secretario distrital de Gobierno, Miguel Uribe Turbay.

El jefe de Gobierno recordó la importancia de blindar este corredor para garantizar la seguridad de todos los habitantes de la capital. “Ocupaciones ilegales como estas elevan el riesgo de inseguridad no solo para la zona sino para el resto de Bogotá. Es en este mismo polígono donde se encontraba el llamado 'monstruo' de Monserrate”.

En el lugar, se encontraron pipetas de gas y electrodomésticos de todo tipo (televisores pantalla plana, equipos de sonido, neveras y lavadoras. Incluso, una elíptica para hacer deporte).

Frente al panorama, el secretario de Ambiente, Francisco Cruz Prada, hizo un llamado a las personas que se asentaron de manera ilegal en la falda del cerro de Monserrate para que dimensionen la gravedad de vivir allí y sus repercusiones.

“Son varias las consecuencias: se atenta contra el patrimonio natural de la ciudad, se arrasa completamente la capa vegetal del suelo y todos los canales de aguas lluvias son utilizados como vertimientos de aguas negras; además de la gran disposición de basuras, producto de la vida cotidiana de estas personas aquí en la reserva. Esto es un crimen ecológico (…) Tener pipetas de gas y cocinas, en épocas de verano o intenso sol, pueden producir chispas o incendios que arrasarían no solamente con los mismos cambuches de esta zona, sino también con las zonas aledañas a los cerros.”, precisó.

El daño ocasionado a los cerros orientales será materia de investigación por parte de la Fiscalía. En el polígono 218 se cometieron los delitos de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales e invasión de área protegida.

Se apoyó con traslado de enseres

Desde el viernes y durante el fin de semana, la Alcaldía de Santa Fe brindó acompañamiento a las familias y prestó el servicio de traslado de sus enseres. Hasta la mañana de este lunes, se habían adelantado cerca de 60 trasteos; las demás pertenencias fueron llevadas a una bodega, donde serán guardadas por un tiempo máximo de 10 días.

Las autoridades distritales también lograron rescatar a 10 perros, que hoy esperan ser adoptados.

Esta no es la primera vez que la Alcaldía Mayor trabaja en la protección de los cerros. Hace dos meses el alcalde Enrique Peñalosa pidió demoler las mansiones que se encuentran en la zona conocida como Bagazal, en el barrio Rosales, del norte de Bogotá. Allí se levantaron, entre el 2014 y el 2015, cinco construcciones, avaluadas entre 5.000 y 30.000 millones de pesos cada una.

Se encontraron irregularidades

Las distintas entidades distritales encontraron varias irregularidades, tras el trabajo de caracterización que se hizo durante el primer semestre del año. Encontraron que buena parte de los ciudadanos que ocupaban ilegalmente los Cerros Orientales estaban en capacidad de pagar un lugar donde vivir, así como los servicios públicos.

En el lugar había ciudadanos que contaban con empleo -una de ellas laboraba en un colegio privado-, medicina prepagada y eran beneficiarias de subsidios.

A su vez, varias de estas personas, quienes son víctimas del conflicto armado, ya habían recibido ayudas del Gobierno Nacional.

“Durante cinco días tuvimos una feria, todavía hoy la tenemos, para las personas que estuvieron invadiendo el polígono 218, de manera que podamos ayudarlas. Pese a que les ofrecimos trabajo con Aguas de Bogotá e Ipes, la mayoría decía que tenía empleo”, señaló Gustavo Niño Furnieles, alcalde de la localidad de Santa Fe.

El proceso de recuperación de la zona fue posible gracias al apoyo y el acompañamiento de las secretarías de Ambiente, Salud e Integración Social, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Instituto para la Seguridad Social (Ipes), Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (Dadep), Instituto Distrital de Gestión del Riesgo (Idiger), Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud (Idipron) y Empresa de Acueducto, Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), Aguas de Bogotá, Policía Metropolitana de Bogotá, Bomberos, Defensa Civil y Personería de Bogotá.

Distrito les ofreció varias alternativas

Pese a las diferentes ayudas de carácter humanitario que les ofreció el Distrito en varias oportunidades, solo 17 personas de las más de 98 familias que se asentaron ilegalmente en la falda del cerro de Monserrate solicitaron información sobre las opciones laborales con las que contaba el Instituto para la Seguridad Social (Ipes); 13 quisieron informarse sobre la oferta que hacía la Secretaría Distrital de Educación y 13 más recibieron orientación sobre las ofertas de la Secretaría Distrital de Integración Social.

Solo una de las familias solicitó ayuda mientras logra reubicarse. Tendrá albergue provisional gracias a una fundación de carácter humanitario, contactada por el Distrito.

Estas fueron algunas de las ayudas que se pusieron a su disposición:

1. Transporte dentro de la ciudad para bienes y enseres.

2. Entrega de bono canjeable por alimentos.

3. Acceso a servicios de salud en el Hospital Centro Oriente.

5. Ayuda de emergencia humanitaria, que incluye colchón, frazadas, y elementos de aseo.

6. Acceso a la ruta integral de atención a la primera infancia (2 a 6 años), así como a cupos escolares y traslados para acceso a educación básica y media.

7. Acceso a ofertas de empleabilidad en Aguas de Bogotá y el Instituto para la Economía Social (IPES).

f